jueves, 19 de abril de 2012

¿Cómo se modifican e impactan las ACTITUDES en el comportamiento de compra a partir de la maternidad?

Se define a la actitud como “una predisposición aprendida que impulsa al individuo a comportarse de una manera consistentemente favorable o desfavorable en relación con un objeto determinado (Schiffman, L. y Kanuk, L.  Comportamiento del consumidor).

Objeto determinado se refiere a los conceptos relacionados con el consumidor o el marketing como son las variables del marketing mix, tipo de personas al que se dirige el producto/ servicio, etc. 

Corresponde mencionar que se trata de un aprendizaje por parte del individuo al entrar en contacto directo con un producto/ servicio, por medio de comentarios de otras personas o la exposición a la publicidad en los medios de comunicación masiva, Internet u otras formas de marketing directo (Ej. Catálogos, folletos, etc.).

Al señalar que se trata de una predisposición aprendida, las actitudes tienen una cualidad motivacional, es decir, pueden llevar al consumidor hacia un comportamiento específico, o hacer que sienta rechazo y hasta descarte ese comportamiento.

Aunque las actitudes suelen tener una conducta consistente, es decir, que se espera que las actitudes y el comportamiento se manejen de manera conjunta, se presentan dentro de una situación y contexto determinado, haciendo que la conducta final del individuo pueda o no corresponder a un comportamiento dado.

En el caso de la madre y ante los cambios por los que pasa, influye en las actitudes hacia un producto.

Las actitudes pueden formarse después de la experiencia de consumo o compra de un producto/servicio como también por la influencia de familiares y amigos y las experiencias de estos, entre otros (Ej.: marketing directo).

Los grupos de madres son grandes influyentes de consumo y compra, además de otros grupos de referencia (médicos especialistas).

Como las actitudes se aprenden, las empresas implementan estrategias específicas para afectar el comportamiento de los consumidores. En el caso de la mujer devenida madre, y porque se encuentra transitando por experiencias nuevas, son potencialmente influenciables.

El objetivo está en lograr que la actitud sea positiva ya que, de lo contrario, no volverá a elegir el producto/servicio o marca, sino que además lo trasladará a su contexto.
Los diversos canales de comunicación son claves para influir en la actitud hacia un producto/servicio.

De las madres consultadas en la entrevista en profundidad (estudio particular 2011), el 95% de las madres comentan las malas experiencias de compra y el 90% no vuelve a comprar el producto o contratar el servicio.


@Mktparamadres

Primer Blog de Marketing Orientado a Madres de Habla Hispana.