Un
ejemplo de ello, corresponde a una madre y su bebé. Ésta identifica la
necesidad de su hijo desde antes que llore. A esto se le suma el entender que
tipo de dolencia tiene o si es hambre o necesidad de afecto.
Por
otro lado, al tener esta “lectura anticipada” de una situación, la ubica en un
lugar de privilegio a la hora de identificar las necesidades ajenas. El
principal problema es que, al comportarse de esta manera, pretenden que los
hombres también lo hagan. Por tal motivo, no dicen lo que les pasa hasta llegar
a cierto límite.
Las
mujeres desarrollaron un código de comportamiento no escrito ni dicho. Se
valdrá de indirectas para demostrar lo que quiere decir o espera de los demás
(Ej: mensajes, una marca en un diario donde está el producto que quiere, etc.).
Según
el libro “What do women want”, las autoras Louise Eichenbaum y Susie Orbach, a
las mujeres les resulta complejo entender que a los hombres les cuesta
sintonizar con sus necesidades cuando a ella le sale naturalmente. Además
considera que “si ella tiene que pedirlo, es demasiado tarde”.
Por
tal motivo, la mujer no dice lo que quiere, busca que sea anticipada la reacción
(tal como ella se comporta). Cuando llega a esta instancia posiblemente ya haya
cambiado de marca.
Este
punto resulta clave desde el desarrollo de productos o implementación de estrategias
comunicacionales para llegar a ellas. La tecnología proporciona información de
ante mano para conocer el comportamiento y hábito de compra de sus clientes.
Mantener
actualizadas herramientas como que proporcione información por parte de los
clientes (CRM), posibilita el desarrollo de planes que sirve para adelantarse a
las consumidoras y ofrecerles aquellos productos/ servicios que necesita o para
que simplemente los conozca.
Esto
ocurre en el rubro financiero (entre otros), donde, en función a las
características de su comportamiento en los últimos meses se le sugiere la
compra de ciertos productos que complementan un servicio anterior.
Los
Smartphone o cualquier dispositivo móvil también pueden generar cambios en sus
consumidoras al proporcionar información de sus marcas y los productos que
recién se lanzan al mercado.
Esto
también puede ser utilizado en las compras habituales online. Por ejemplo, en
el caso de una cadena de supermercados que vende de esta forma, se le puede
recordar a la clienta cuales fueron los productos comprados. Esto permitiría
evitar tardar tiempo en la búsqueda de productos.
Existen
alternativas para llegar a mercado de las mujeres (sean madres o no), solo
faltará (en este caso), aprender a leer “lo que no dice pero piensa”.
@Mktparamadres
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