domingo, 11 de diciembre de 2011

El consumo de las madres que crían solas a sus hijos

El hogar constituido por madre, padre e hijos es el que más peso tiene dentro de la población argentina. Sin embargo, desde hace más de tres décadas, la figura de hogares monoparentales (en su mayoría madres como jefas de hogar), está en constante crecimiento.
Según el Observatorio de la Maternidad, en los últimos 25 años se duplicó el porcentaje de mujeres (14-49 años), al frente del hogar (6.7% 1985 – 14.7% 2010).

Las mujeres que deben enfrentar solas la crianza de sus hijos tienen un doble desafío, tanto como sostén emocional y económico de sus hijos.

Las familias monoparentales tienen mayor participación en las clases bajas de la sociedad, aunque en el resto de los sectores sociales también tienen gran participación. La diferencia entre estas mujeres estará en la poca posibilidad de lograr (en las clases más vulnerables), el acceso a trabajos de calidad y a finalizar sus estudios. 

Otro punto clave y problemático para estas mujeres es el equilibrio entre familia y trabajo. Estas mujeres deben realizar verdaderos malabares entre sus obligaciones laborales y familiares. Esto sumado a la presión de no poner en riesgo la fuente de ingreso.

Por otro lado, cuanto más se asciende en la pirámide socioeconómica, se observa un número mayor de mujeres divorciadas (o viudas), en comparación de aquellas que fueron abandonadas por sus parejas. La cantidad de hijos también es un condicional que afecta a estas mujeres, ya que con el mismo ingreso, deben cubrir todas las necesidades familiares.

Políticas públicas como la Asignación Universal por Hijo, tienen como objetivo ayudar a estas mujeres en condiciones de pobreza así cubrir el mínimo de sus costos.

El consumo de estas madres estará condicionado a los factores internos y externos por los que atraviesa.
Aunque en relación a la población total es un porcentaje pequeño, está en crecimiento y los productos/servicios deben considerar este porcentaje de población al momento de implementar una estrategia de marketing.


Estas mujeres tendrán en cuenta la calidad de lo que adquieren ya que tienen un presupuesto medido. Se valdrá de ofertas y descuentos como así también priorizarán las compras de productos para sus hijos.
Un desafío importante para las marcas podría ser lanzar una publicidad donde las madres solas sean las protagonistas, así lo hizo Sedal. Es muy probable que las madres que no están en esa situación apoyen estas publicidades, principalmente por la característica de ponerse en lugar del otro (empatía).





@Mktparamadres

Primer Blog de Marketing Orientado a Madres de Habla Hispana.